
Por ANTONIO ROLDÁN, DIRECTOR TÉCNICO DE ESO.
Hemos inaugurado este mes de junio una nueva situación académica de final de curso. Los alumnos
de ESO ya no tienen, por ley, evaluación extraordinaria. Esto significa que aquel alumno que, al concluir el curso regular en el mes de junio, tenga alguna materia no superada, comenzará el curso siguiente –en el caso de promocionar- con una asignatura pendiente de recuperar. Han desaparecido en ESO los antiguos exámenes de septiembre y han desaparecido también los descendientes de estos, que el curso pasado se convirtieron en unos exámenes de finales de junio.
No vamos a entrar a valorar si lo consideramos una medida adecuada o no. El caso es que esta situación, unida a la implantación de la nueva ley de promoción y titulación, nos hace tener que adoptar decisiones de evaluación de un alumno sin más opciones finales para estos que las calificaciones de la última evaluación y la nota global obtenida en una determinada asignatura.
Existen varias opciones posibles ante esta situación. Algunos centros han optado por retrasar la realización de las pruebas de última evaluación, de manera que se prolonga el periodo de evaluación regular unos días más de lo que se hacía antes, adueñándose así de la franja temporal que ocupaban los exámenes de recuperación. Otros centros, en su afán por dar una oportunidad de recuperación, realizan unos exámenes globales para todos los alumnos: a unos les sirven para poder recuperar, en caso
de suspensos; a otros, para obtener una subida de nota final.
En Montessori, ante esta nueva situación, hemos optado por una solución que va mucho más en consonancia con nuestro “Programa adolescente ”. Se trata de una medida que garantiza la posibilidad de recuperación de una materia suspendida, que a su vez mantiene activos también a los alumnos que no han suspendido y que promueve la autonomía de trabajo, una de los valores que intentamos desarrollar en nuestro funcionamiento con los adolescentes.
Tras comunicar a los alumnos su nota final de curso en cada asignatura, estos deben realizar un proyecto de aquella materia que tienen suspendida. El proyecto es un trabajo individual que realizarán a lo largo de una semana lectiva. Los profesores han preparado con mucho esmero un proyecto que incluye repaso de los principales contenidos de la materia, puesta en práctica de los mismos, investigación, posibilidad de exposición y presentaciones de su trabajo, etc.
Además, hay proyectos que culminan con una pequeña prueba objetiva; otros, simplemente realizan todas las actividades propuestas en el proyecto. El trabajo individual se realiza a lo largo de toda una semana y en las aulas del colegio. Este trabajo no se lleva a casa, sino que, al finalizar la jornada, se recoge y se vuelve a entregar a la mañana siguiente para seguir con su realización. En todo caso, haya o no prueba objetiva, la puntuación del trabajo individual garantiza la posibilidad de superar la materia, aunque no se apruebe esa prueba final de proyecto. Por supuesto, aquel alumno que tenga más de una materia suspendida, deberá realizar más de un proyecto y tendrá que repartir su tiempo entre varias
asignaturas. Los alumnos deberán esforzarse y comprender que esta situación no es más que la consecuencia del curso que han llevado.
Por otro lado, los alumnos con evaluación positiva en todas las asignaturas, tendrán que elegir una materia en la que deseen subir su nota final. Al igual que sus compañeros, realizarán un proyecto de
subida de nota que les permitirá, en caso de que su trabajo sea positivo y lo merezca, subir medio punto
o un punto entero su calificación media final. A diferencia del caso anterior, los contenidos trabajados en estos proyectos ya no son mínimos, sino que cabe la posibilidad de exploración de nuevos temas, profundización en contenidos vistos… También, en este caso, pueden desembocar los proyectos en
actividades que les hagan conectar lo aprendido con la realizad, aspecto que cada vez considero más importante en la educación.
Me gustaría, como muestra de este trabajo, dejar aquí un ejemplo de proyecto de subida de nota realizado por aquellos alumnos de 4º de ESO que han elegido mejorar su nota en la materia de FÍSICA y QUÍMICA. Os dejo las palabras de estos mismos alumnos.
A lo largo de esta semana, nosotros, los alumnos de 4° de ESO del proyecto de subida de nota de Física y Química hemos estado trabajando con los astrolabios, unos antiguos instrumentos que permiten
determinar la posición, latitud y altura de los cuerpos celestes, muy utilizados durante la expedición
de la primera vuelta al mundo.
Hemos construido el astrolabio y hemos ido a diferentes lugares, a distintas horas de la mañana, para
calcular la latitud, ¡Y así poder aprender mucho más sobre este tema!
Diario de a bordo de la Vuelta al Mundo de Fernando de Magallanes
Con motivo de las jornadas culturales del V Centenario de la vuelta al mundo de Fernando de Magallanes, los alumnos de 2º ESO escribieron un «Diario de a bordo».
Se trata de una redacción de un texto desde la perspectiva de cualquiera de los protagonistas de esta
hazaña: Magallanes, Elcano, cualquier miembro de la tripulación, un polizón, etc.
El ganador de este concurso fue Aday Sanz de 2º ESO B, que se ha llevado como premio el libro «Veinte mil leguas de viaje submarino» de Jules Verne, que mejor premio que este. ¡Os dejamos las fotos del resultado!
Exposición de los alumnos de la ESO
Los alumnos de 2º ESO han realizado una exposición que consiste en grupos de tres fotos relacionadas entre sí a modo de evolución o transición de una historia que quiere transmitir.
El Colegio Montessori trata de visibilizar y potenciar la creatividad de los alumnos con actividades para
acompañarles y guiarles en el desarrollo de su personalidad.
Un día en Mercadona
A lo largo del curso los alumnos de 1º ESO han aprendido mucho vocabulario y gramática en clase de Inglés, también han leído, escrito y practicado comprensión y expresión oral. Sin embargo, en mayo decidimos que había llegado el momento de salir del aula para jugar con todo eso, así que ¡nos fuimos a Mercadona!
El objetivo de la actividad era relacionar, practicar y aplicar a una situación cotidiana el contenido teórico de la unidad 4 de nuestro libro de texto, pero sobre todo aprender jugando y fomentar el espíritu de equipo. Salir del ambiente habitual y crear nuevas situaciones ayuda, sin duda, a nuestros adolescentes
a ganar confianza y aumentar su curiosidad.
Desde que salimos del cole, el español quedó desterrado de nuestras conversaciones: only english, please! Incluso algunas personas que estaban trabajando o comprando en el supermercado nos hicieron un guiño y siguieron nuestro juego.
Los alumnos trabajaron en grupos. Cada equipo cogió un carrito e hizo su compra, hicieron
juegos de rol, y fueron a la caza y captura de productos de supermercado a contrarreloj. De este
modo, no solo ejercitaron lo sabido, sino que también abrieron la puerta a nuevos conocimientos.
We had so much fun together learning through play! Repetiremos.




